Ruido aeronáutico en Colombia: separar la operación aérea del fondo urbano
- Juan Camilo Rodríguez

- hace 1 día
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Actualizado: hace 22 horas

Un aeropuerto es de las pocas infraestructuras cuyo impacto acústico se gestiona con un contorno dibujado en el mapa: las curvas de ruido definen su área de influencia, condicionan el uso del suelo alrededor y concentran la relación con los vecinos. Y es también de las pocas donde el entorno suena casi tanto como la fuente: alrededor de un aeropuerto urbano hay avenidas, industria y comercio. Por eso la pregunta técnica central del ruido aeronáutico no es cuánto ruido hay, sino cuánto es de la operación aérea.
El marco colombiano, en corto
La Resolución 627 de 2006 trata el ruido de aeropuertos en sus artículos 12 y 13: remite el ruido de aeronaves a la reglamentación de la Aeronáutica Civil y asimila los aeropuertos a sectores industriales para efectos de estándares. Sobre esa base, cada aeropuerto con instrumento ambiental tiene sus propias obligaciones: redes de monitoreo, reportes periódicos a la autoridad y fichas de manejo específicas de ruido. La dirección regulatoria es clara: la autoridad ya no pide solo niveles; pide demostrar qué medida de control produjo qué resultado.
Qué aporta la medición por fuente
Demostrar eso exige un método que atribuya el nivel a la operación aérea. La NTC-ISO 1996-2, en su capítulo de tráfico aéreo, caracteriza los eventos de sobrevuelo y los separa del ruido residual del entorno, que en aeropuertos urbanos es alto. Según el listado oficial de laboratorios acreditados del IDEAM, cuatro laboratorios en Colombia están acreditados en ese método, y tres tenemos el alcance completo de las cuatro fuentes de la norma. Fuimos los primeros: Resolución 1536 del 5 de diciembre de 2025.
Medir y modelar: el ciclo completo
El dato medido alimenta la otra mitad del trabajo: los modelos de propagación con los que se construyen las curvas de ruido, se evalúan escenarios de operación y se elaboran los manuales de abatimiento. En AAC desarrollamos esa modelación con SoundPLAN, el software con el que nuestro equipo ha elaborado mapas estratégicos de ruido en Colombia desde 2014. La medición acreditada valida el modelo; el modelo explica y anticipa lo que la medición encuentra.
ISO 20906: la norma del monitoreo aeroportuario permanente
Hay una norma que casi nadie menciona en Colombia y que define cómo se hace bien el monitoreo de ruido en un aeropuerto: la ISO 20906, Acústica — Monitoreo desatendido del sonido de aeronaves en la vecindad de aeropuertos. Es la norma que desarrolla los principios de la familia ISO 1996 para el caso aeroportuario específico: estaciones permanentes que operan solas, día y noche, en un entorno con múltiples fuentes de ruido.
Su aporte es resolver lo difícil del monitoreo sin operador: cómo detectar y clasificar automáticamente cada evento sonoro de aeronave mediante umbrales; cómo separar el aporte de las aeronaves del sonido total y del ruido residual del entorno; qué hacer con datos incompletos o corruptos; cómo calibrar y verificar estaciones que nadie atiende; dónde ubicar los monitores para que el dato signifique algo, y con qué incertidumbre reportar los resultados. Sin ISO 20906, una red permanente de monitoreo aeroportuario es una colección de sonómetros; con ella, es un sistema de vigilancia defendible ante la autoridad y ante la comunidad.
En AAC trabajamos el ruido aeronáutico bajo ese marco: la medición acreditada por el IDEAM en NTC-ISO 1996-2 (tráfico aéreo) para las campañas y verificaciones, y los criterios de la ISO 20906 para el diseño y la operación de redes de monitoreo permanente. El contexto normativo colombiano lo completan el RAC 36 — Estándares de Ruido de la Aeronáutica Civil, la Resolución Aeronáutica 2130 de 2004 y el marco de la OACI, que gobiernan la certificación acústica de las aeronaves y la gestión del ruido en la operación aérea.
Para quién trabajamos en este frente
Concesionarios aeroportuarios que reportan a su instrumento ambiental; operadores públicos de la red no concesionada; estructuradores de ampliaciones y nuevos aeropuertos que necesitan línea base; y autoridades ambientales urbanas y regionales que gestionan el conflicto aeropuerto-ciudad en su jurisdicción. El alcance técnico se dimensiona según el tamaño de la operación: no se monitorea igual un internacional que un regional, y el costo debe reflejarlo.
¿Su aeropuerto o proyecto necesita línea base, monitoreo o curvas de ruido? Escríbanos por WhatsApp al (+57) 323 787 8108 y le enviamos sin compromiso la estructura de alcance técnico del componente acústico aeroportuario.




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